CENAPRED.
PRESENTACIÓN.
En las últimas décadas, los fenómenos
naturales en México han dejado daños con un costo promedio anual de 100 vidas
humanas y cerca de 700 millones de dólares. Es por ello que el tema de la
prevención de desastres ha tomado relevancia en la agenda de la protección
civil reconociendo que es indispensable establecer estrategias y programas de
largo alcance enfocados a prevenir y reducir sus efectos y no sólo prestar
atención a las emergencias y desastres. Sin duda se ha avanzado en los últimos
años; sin embargo, son aun insuficientes los logros en la materia.
Este cambio de
estrategia será el factor esencial para garantizar no sólo una sociedad más
preparada y segura, sino un país menos vulnerable frente a los fenómenos
naturales y antrópicos. Aunque la
prevención vista como inversión de mediano a largo plazo tiene por supuesto un
costo importante, se ha demostrado que es
muy redituable ya que establece una muy favorable relación de
beneficio-costo. Este beneficio se daría principalmente en términos de salvar
vidas humanas y por supuesto, ahorros económicos sustanciales derivados ambos
del establecimiento de una mejor infraestructura y condiciones de menor
vulnerabilidad.
La
estrategia de la prevención establece tres pasos fundamentales. Primero, conocer los peligros y
amenazas a que estamos expuestos; Segundo
estudiar y conocer los fenómenos buscando saber dónde, cuándo y cómo nos
afectan y tercero identificar y
establecer a nivel nacional, estatal, municipal y comunitario, las
características y los niveles actuales de riesgo, entendiendo el riesgo como la probabilidad de que
ocurra un evento catastrófico y por
la vulnerabilidad como el grado de
la susceptibilidad de ser afectado (susceptibilidad
capaz de recibir modificaciones o alteraciones). Basado en los pasos
anteriores, diseñar acciones y programas para mitigar y reducir estos riesgos
antes de la ocurrencia de estos fenómenos, a través del reforzamiento y
adecuación de la infraestructura y preparando
a la población para que sepa qué hacer antes, durante y después de una
contingencia.
Lograr y ejecutar estas tres
acciones son las tareas sustantivas del Centro Nacional de Prevención de
Desastres. (CENAPRED).
El territorio nacional se encuentra sujeto
a gran variedad de fenómenos que pueden causar desastres, por ejemplo aquellos
que tienen como origen un fenómeno natural, por lo que se les suele llamar desastres naturales, aunque en su
desarrollo y consecuencias tiene mucho que ver la acción del hombre. Otro tipo de
desastre se genera directamente por las actividades humanas y principalmente
por la actividad industrial que implica frecuentemente el manejo de materiales
peligrosos. Estos se han definido como desastres
antrópicos (causados por el hombre) o
tecnológicos.
Existen diversas clasificaciones de los
riesgos de desastres. En México el Sistema Nacional de Protección Civil ha
adoptado la clasificación basada en el tipo de agente perturbador que lo
produce. Se distinguen así los siguientes riesgos: Geológico,
Hidrometeorológico, químico, sanitario y socio-organizativo.
Dentro de los riesgos GEOLOGICOS se encuentran los siguientes: sismos, Tsunamis,
volcanes, movimientos de la superficie del terreno natural, inestabilidad de
laderas, flujos de lodo y escombro, hundimientos, agrietamientos, etc.
Los riesgos HIDROMETEOROLOGICOS son: precipitaciones, granizo, nieve, heladas,
ciclones tropicales, escurrimientos, inundaciones, sequías, etc.
En los riesgos QUÍMICOS encontramos las
zonas industriales, la petroquímica, tuberías de transporte de gas,
estaciones de servicio. Fuentes de material radioactivo, etc. También
encontramos en esta clasificación a los accidentes relacionados son sustancias
químicas como: accidentes en carreteras, accidentes químicos, sitios
contaminados incendios forestales.
Y por último los riesgos de ORIGEN SANITARIO. La clasificación del SINAPROC agrupa en esta
categoría los eventos relacionados con la contaminación de aire, agua y suelos;
los que sean propios del área de salud, esencialmente las epidemias; también se
incluyen algunos ligados a la actividad agrícola, como la desertificación y las
plagas. Y SOCIO-ORGANIZATIVOS en los cuales podemos agrupar a ciertos
accidentes y actos que son resultado de actividades humanas. Se tienen por una
parte los accidentes relacionados con el transporte aéreo, terrestre, marítimo
o fluvial; la interrupción del suministro de servicios vitales; los derivados del comportamiento desordenado
en grandes concentraciones de población y los que son producto de
comportamiento antisocial, como los actos de sabotaje o terrorismo.
La prevención
de desastres y la protección civil.
A lo largo de su historia, el
hombre ha tratado de protegerse de los efectos de los fenómenos naturales
peligrosos, con acciones como evitar asentarse en sitios particularmente
expuestos a inundaciones, aprender a detectar signos de la inminencia de
algunos fenómenos, por ejemplo, erupciones volcánicas, desbordamientos de ríos,
o para mejorar la resistencia de sus construcciones a las sacudidas por los
sismos, etc. Al conjunto de tareas que tienden a la reducción de los impactos
de los desastres, se le ha denominado protección
civil, y a la estructura organizativa para la realización de dichas tareas
se le llama en México (SINAPROC)
Sistema Nacional de Protección Civil.
Zonas
de riego y de vulnerabilidad de la población.
Conocer la distribución de las zonas
potencialmente amenazadas por la incidencia de fenómenos naturales y antrópicos
permite emprender acciones que reduzcan el riesgo y distinguir las áreas más
vulnerables para una mejor distribución de la población.
Peligros de
orden Geológico.
- Zonas
sísmicas y volcánicas
localizadas en las zonas de choque de
las placas tectonicas.
- Zonas
de deslizamiento de suelos y
laderas que se caracterizan por factores naturales y humanos; relieves
abruptos con rocas inestables, lluvias abundantes que erosionan el relieve
y favorece la debilidad de laderas, así como perdida de cubierta vegetal.
- Las
áreas con mayor incidencia y magnitud de fenómenos hidrometeorológicos que coinciden con las regiones
tropicales y templadas.
- Zonas
de formación de ciclones, entre
las latitudes 0 y 30º norte y sur estas áreas propensas a inundaciones.
- Zonas
con incidencia de sequías,
estas corresponden a lugares rodeados por sistemas montañosos que impiden
el paso de la humedad, también propician sequías la deforestación y la
desertificación causadas por la contaminación atmosférica.
- Zonas
industriales y centros urbanos,
principalmente donde se manejan sustancias químicos y desechos tóxicos
sólidos y gaseosos.
- Zonas bélicas o zonas de guerra
favorecen peligros como hambruna, enfermedades, epidemias, destrucción de
asentamientos humanos e intensifica la vulnerabilidad de la población por
el surgimiento de crisis económica. Las regiones más afectadas son los
Balcanes en Europa, Medio Oriente, Asia Central, India, Pakistán y en la
mayoría de los países centrales en África.
- Atentados terroristas son
provocados por diversos grupos humanos como la ETA (Euskadi ta
AsKatasuna) en España; el ERI (Ejercito Republicano Irlandés) en Irlanda o
el grupo Hamas en Palestina o el Al-Qaeda que concentra sus ataques contra
países centrales.